Control Integrado de Insectos y Roedores
11/11/2011


En el control de plagas es fundamental la capacidad de observación del operador.

En el control de plagas es fundamental la capacidad de observación del operador.

A partir de una correcta observación del campo de trabajo previa a la definición del mejor tratamiento a aplicar podemos esperar buenos resultados en las tareas de control.

El control de plagas requiere la atención de detalles a veces minúsculos que pueden jugar a favor o en contra de la eficiencia de un tratamiento.

Manchas en las paredes o zócalos pueden ser indicios de actividad de roedores. Igualmente cables o muebles roídos. Suciedad en alacenas (pequeños puntos negros) delatan a las cucarachas escondidas en sus guaridas. Fuentes de alimento, grasas en alacenas u otros detalles anuncian un hábitat propicio para las plagas. Un terreno aledaño con basura es un lugar ideal para las ratas que visitan a nuestro cliente.

En esos casos, la tarea del operador de campo reside no solamente en aplicar un producto sino en alertar al cliente sobre estos factores que se deberán corregir en el futuro.

Esta acción le ahorra dinero a la empresa y a sus clientes a partir de no tener que aplicar insumos innecesarios en los tratamientos.

Y así empezamos a dar los primeros pasos en el Manejo Integrado de Plagas, ya que en general (salvo grandes infestaciones) no es necesario aplicar grandes cantidades de productos, sino de acertar en el diagnóstico y modificar las condiciones que favorezcan a las plagas.

Nuestro personal, además de estar ampliamente capacitados para las tareas inherentes al control profesional de plagas y vectores, hacen suyas estas premisas:

Esto significa:

·         Cuidar su salud

·         Cuidar su patrimonio

·         Cuidar su entorno ecológico

·         Darle valor agregado al servicio

·         No prometer lo que no podamos cumplir